Testimonio
dePACO MARÍN
desde Japón
De mí pocas cosas importantes, por ahora. La Navidad, que aquí termina el mismo día 25 cuando termina la Misa, fue muy bonita. Sea por la alta participación de no-cristianos como por el hecho de haber tenido tres Bautismos de adultos después de un año de trabajo. Cuando pienso en la misión de Japón la suelo comparar al trabajo de una bordadora de las de antes. La mujer se pasaba horas, días y meses delante del bastidor dejándose los ojos dando puntos y puntos sin ver nada en concreto hasta que después de mucho tiempo y quitando el pedazo de tela del bastidor ve que ha bordado un bonito ramo de flores. Mi ramo, después de un año de "bordado" tenía sólo tres flores pero qué bonitas. Una señora de 31 años que ha "tropezado" con Cristo después de la repentina muerte de su bebé de 1 mes. Otra chica de 28 años, enfermera, que ha elegido a Cristo para poder darle sentido al dolor que cada día encuentra en su hospital. El tercero, un joven de 26 años que ha encontrado a Cristo leyendo la Biblia que había en la mesilla de noche del hospital donde lo internaron después de un intento de suicidio. Es interesante comprobar que ha sido el dolor el camino de los tres para encontrar a Cristo. Ahora los veo a los tres felices, quizás porque después de la cruz viene la alegría de la resurrección.
Misioneros Javerianos - España