Los Javerianos se han sentido siempre atraídos por la tierra que, en el 1506, había visto nacer a San Francisco Javier. La atracción se convirtió en decisión y en 1962 se iniciaron una serie de fundaciones en España. Eran tiempos en que España ofrecía frutos abundantes a todas las Congregaciones y los Javerianos no quedaron excluidos. Esta tierra había sido "el sueño no realizado" de Mons. Conforti, que en diversas ocasiones había querido abrir en ella casas de formación y no pudo hacerlo por diversas circunstancias y dificultades. En el tiempo fijado por la Providencia los Javerianos encontraron acogida y el sueño del Fundador se hizo realidad.
España es famosa por su tradición misionera y muchas son las figuras sobresalientes de misioneros españoles. Hoy un grupo de Javerianos trabaja en las dos comunidades de Madrid y en la de Murcia. Estas comunidades son centros de Formación y de animación misionera y vocacional, insertadas en las respectivas iglesias locales colaboran para mantener vivo y acrecentar el compromiso misionero del Pueblo de Dios, tratando de dar a conocer las riquezas y aportaciones de las jóvenes Iglesias. Los Javerianos españoles, además que en España, están presentes en la actualidad en Bangla Desh, Japón, Indonesia, Amazonas, Colombia, Camerún, Chad, Sierra Leona e Italia.