Seguimos caminando
En medio de dramáticos y devastadores escenarios de guerra, millones de creyentes hemos celebrado los momentos supremos de nuestros caminos de fe: la Pascua para los cristianos y el Eid al-Fitr para los musulmanes. Ambas tradiciones tienen en la vivencia de la paz su concreción más verdadera y creíble. Y, sin embargo, los llamados a la paz de parte de diferentes instancias mundiales, permanecen desoídos y millones siguen flagelados inmisericordemente por la guerra cada vez más sofisticada. Unamos a nuestra oración por la paz, el grito solidario de un ¿hasta cuándo, Señor? ¿Hasta cuándo?
La Convivencia Javeriana de Pascua (1-4 abril) nos reunió a todos en torno a varias temáticas: La humanidad del consagrado (retiro animado por el P. Mario Mula), aplicación de los Documentos del XVIII Capítulo General en la Delegación de España, y presentación del Protocolo sobre nuestra responsabilidad en la protección de menores y personas vulnerables (P. Jesús Rodríguez Torrente). Hemos intercambiado también sobre la animación misionera, la actualidad de nuestra economía y otros temas importantes para nosotros en nuestra Delegación.
Yesu alamuka
Nuestra presencia en las actividades de animación misionera, ha puesto de relieve nuestra participación en las celebraciones de Pascua en diferentes lugares: comunidad de Marruecos en Castillejos: Pascua del Encuentro (cultural, espiritual e interreligioso); Ivanildo en Ricote y Ojós (Murcia) ayudó en las celebraciones y procesiones para apropiarse el buen olor del Resucitado; la comunidad de El Llano de Molina tuvo las celebraciones por las mañanas en la cárcel de Sangonera y por las tardes en la Parroquia de La Purísima; el martes santo acogió el testimonio de Ángel con el tema “Muerte y resurrección en África”; Robertus: acompañó la Prepascua de jóvenes reunidos por las Misioneras Cruzadas de la Iglesia; mientras que João estuvo presente en una Pascua Juvenil en Valencia, organizada por los hermanos de La Salle. Fueron días de ponerse en camino hacia el “Kalane Dzololo” que en el idioma cisena, hablado en Mozambique, significa “estar despiertos”, para escuchar el anuncio de las mujeres “Yesu alamuka”, ¡Jesús ha resucitado! ¡Aleluya!
Agradecidos
En cuanto a la aplicación de los documentos del XVIII Capítulo General, el P. Mario Mula, recordándonos el lema del Capítulo, “Amar nuestra vocación javeriana”, se remitió a la definición que los Documentos dan de sí mismos: quieren ser una “gramática” de la vida javeriana. Llegados al punto de la animación vocacional, resonó con insistencia la necesidad de ser más “generativos” en nuestra Delegación de España. Al final, todos hemos agradecido al P. Mario por su valiosa participación en la convivencia de este año y por los meses de apoyo a la comunidad de Madrid. ¡Buena misión en Colombia!
La revisión de nuestras cuentas nos deja la confianza de que estamos aprendiendo a vivir con menos y a limitar nuestros gastos. Agradecemos a Dios y a vosotros todos que sois mano de su Providencia, la espléndida solidaridad con la que acompañáis nuestra vida y misión. Mil gracias por estar ahí...
