CONSAGRADOS PARA LA MISIÓN
A continuación transcribimos la carta que un lector amigo P. Josep Vicent Martínez nos envió como reacción a su lectura del último número de nuestra revista.
Me ha encantado poder leer en un artículo de vuestra revista de mayo 2024 la expresión que encabeza esta colaboración escrita.
UNA FAMILIA MISIONERA
La Familia Javeriana es una congregación eclesial dedicada a la misión evangelizadora y apostólica de la Iglesia, en concreto a la misión ad gentes e inter-gentes.
Esta congregación misionera fue fundada por San Guido María Conforti, arzobispo de Parma canonizado en octubre de 2011 por el Papa Benedicto XVI, en 1895.
"El Espíritu del Señor, que anima a la Iglesia y renueva continuamente en ella la conciencia de su misión en el mundo, inspiró al obispo Guido María a dedicarse a la evangelización de los no cristianos, y a reunir en una comunidad misionera a hombres llamados a consagrar a Dios su vida por el mismo ideal.
Siguiendo a nuestro fundador y reviviendo el mismo carisma, los misioneros javerianos respondemos al mandato del Señor: “Id por todo el mundo y predicad el Evangelio a toda criatura".
Queda claro que su vocación es esencialmente misionera y reconocen que, fieles a las preferencias de Cristo, "dirigimos nuestra obra a los predilectos de Cristo, a los privilegiados del Reino: los pobres, los débiles, los marginados, las víctimas".
En la actualidad, los javerianos se encuentran en África, Asia, América y Europa.
DISCÍPULOS-MISIONEROS
Además de lo que hacen, me parece que lo más importante es lo que son nuestros hermanos misioneros javerianos. Son discípulos-misioneros de Jesucristo y de su Evangelio, es decir, de su buena noticia, llamada a ser anunciada, proclamada y vivida por aquellos que la acogen en la fe y en la esperanza y la ponen en práctica en el amor.
En realidad, todos los bautizados somos discípulos-misioneros de Cristo y del Evangelio, pero a algunos y algunas el Espíritu Santo les infunde la gracia peculiar de la vocación misionera fuera de su tierra, de su país, de su casa.
Lo dejan todo por Cristo y por el anuncio del Evangelio y se consagran para la misión cristiana en medio del mundo y en contextos muy diversos.
Debemos dar las gracias a toda la Familia Javeriana y a todas las personas que colaboran con ella en la evangelización y la promoción de los más pobres.
El papa Francisco no deja de insistir en esta cuestión porque es crucial para la vida de cada persona y de todos los pueblos.
4 NUEVOS MARTIRES JAVERIANOS
Con inmensa alegría hemos conocido la fecha de beatificación de cuatro mártires: un sacerdote diocesano congoleño y tres jóvenes misioneros javerianos italianos: Giovanni, Luigi y Vittorio. Fueron asesinados en Baraka y Fizi el 28 de noviembre de 1964, es decir, hace 60 años.
Está previsto que sean beatificados por el papa Francisco el 18 de agosto de 2024 en la Catedral de San Pablo de Uvira.
Este es el "precio" que ha de pagar el cristiano por ser fiel a Cristo y a su Iglesia: el martirio.
Recordemos que la palabra "mártir" significa "el que da testimonio de lo que ha visto y oído".
Todos los que creemos en Jesucristo estamos llamados a dar un testimonio creíble de nuestra fe en Él.
Damos gracias a Dios porque, en pleno siglo XXI, muchas personas en todo el mundo mantienen la fe en Jesucristo Salvador y la transmiten con alegría y esperanza a los demás.
Recemos y colaboremos en la misión de la Iglesia, que no es otra sino evangelizar. Con la intercesión de María, la Madre de la Iglesia, de los misioneros, de todos los necesitados de la ternura de una Madre.
