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P. Mario Carmelo Mula Spanu, SX 27 May 2024 8513

"Misión en la debilidad"


En el mes de julio 2023, los Javerianos hemos celebrado nuestro XVIIIº Capítulo General. Un acontecimiento importante para la vida de la Congregación: revisión de las actividades y de los documentos, elección de la Dirección General, programación de los siguientes seis años, etc. Uno de los documentos por revisar (había sido aprobado en 2001), es la “RATIO MISSIONIS XAVERIANA”, tres palabras latinas che significan “Guía para la misión de los Javerianos”. Han pasado ya más de 20 años desde que se aprobó, los tiempos han cambiado y nuevos elementos y protagonistas han aparecido para una nueva manera de realizar nuestra misión; por eso, muchas de sus partes tendrán que ser puestas al día, actualizadas.

Excepto una. Se trata de un breve capítulo que tiene como título: MISIÓN EN LA DEBILIDAD: ANCIANOS Y ENFERMOS. En él se explica muy bien cómo los misioneros ancianos y enfermos siguen siendo misioneros: Me permitís una breve cita:

 

Nuestros ancianos. «Consagrados para la misión, nuestro permanecer en ella es ad vitam, es decir, es algo relacionado más con el ser que con el hacer, y por lo tanto sin límites de edad. Nuestros hermanos ancianos y/o enfermos que, a menudo, después de una larga vida de donación y de trabajo, viven con fe y valentía su nueva condición, continúan su servicio a la misión en el sufrimiento vivido en unión con el sacrificio redentor de Cristo y en la oración, "primera actividad misionero" (C 43). Su testimonio es en sí mismo un valor inconmensurable, fuente de inspiración para los jóvenes y apoyo para aquellos que están empeñados en los varios frentes de la misión». (RMX 93)

Casi anciano como ellos, he tenido el honor y el privilegio de estar acompañando, por unos pocos meses, al P. Eulogio Cuéllar Muñoz sx y al P. Domingo Jiménez García-Abadillo sx, nuestros ancianitos y un poco enfermos, presentes en nuestra comunidad javeriana de Madrid-Carabanchel.

Tesoros valiosos

En un mundo en donde parece que solo se mira la eficiencia, el “hacer”, el producir, etc… hace falta mucha fe para creer que unos hombres tocados por la enfermedad, ancianidad y fragilidad puedan seguir siendo “misioneros”. Al P. Eulogio, con más de 40 años de entrega a los hermanos colombianos y al P. Domingo, con sus veintidós años de misión en Sierra Leona, que seguramente han podido realizar, HACER, muchas cosas… ¿se les puede anular su título de SER misioneros porque ya se les redujo la posibilidad del HACER... ahora que han pasado los años y que están en la debilidad? En la vida cristiana eso no es posible.

A cada uno de ellos se le puede aplicar muy bien lo que dice el Apóstol Pablo a los Corintios: “Cuando soy débil, es, entonces, que soy fuerte” (2Cor 12,10). Pablo podía escribir esto y sentirlo como algo esencial en su vida porque estaba pensando en Jesucristo. A veces lo olvidamos: ¿cuándo Jesús pudo alcanzar y realizar lo máximo de su misión? Fue con y desde su máxima “debilidad”, ¡en la cruz! Considero un tesoro valioso la vida de estos dos hermanos; soy testigo de su SER misioneros, con la oración y el ofrecimiento de su achaques y sufrimientos para que nuestra familia siga SIENDO misionera, más allá de lo que, alrededor del mundo, se pueda HACER. ¡Gracias, P. Eulogio! ¡Gracias, P. Domingo!

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