Domund 2025: Misioneros de esperanza entre los pueblos
En este domingo, Domingo XXIX del Tiempo Ordinario (C), celebramos la Jornada Mundial de las Misiones, el Domund. Es una oportunidad para recordar que todos los cristianos, por el bautismo, somos enviados a ser misioneros del Evangelio. Estamos llamados a vivir la esperanza allí donde estemos: en nuestras casas, en el trabajo, en el barrio, en medio de las dificultades cotidianas. Pero también es un día para abrir el corazón a la oración por los misioneros y misioneras que han dejado todo para vivir la misión ad gentes, en tierras lejanas, muchas veces en condiciones duras y silenciosas. Ellos están anunciando el amor de Dios donde más se necesita.
Nuestra oración por ellos es un gesto de comunión, de amor fraterno, y también lo es nuestra ayuda económica. Colaborar con su labor misionera es sembrar esperanza en lugares donde reina el sufrimiento, la pobreza o el olvido. Cada donativo, por pequeño que sea, se convierte en gesto de amor que cruza fronteras y transforma realidades.
Este domingo nos invita a recordar que la misión es de todos, y que podemos ser parte activa de ella, desde donde estemos, con nuestras obras, nuestras oraciones y nuestra generosidad.
José Luis Sicre: Los ejemplos de tres mujeres… y de tres varones.Lucas se esforzó en inculcar la importancia de la oración a los cristianos para los que escribió su evangelio. No estaban muy acostumbrados a rezar, quizá porque la mayoría de ellos eran paganos recién convertidos.
José Antonio Pagola: ¿Hasta cuándo va a durar esto?La parábola es breve y se entiende bien. Ocupan la escena dos personajes que viven en la misma ciudad. Un «juez» al que le faltan dos actitudes consideradas básicas en Israel para ser humano. «No teme a Dios» y «no le importan las personas».
Pepa Torres: Una oración y una fe persistente.La mujer viuda que acude al juez en busca de protección se convierte en un icono de la oración cristiana por su confianza en obtener lo que espera y la insistencia en presentar su necesidad.