Hoy, de una manera particular, estas palabras de Jesús están en el centro de nuestro mensaje semanal. La felicidad de verdad tiene otros cauces distintos a los del mundo. No creo que hayan propuestas más revolucionarias e innovadoras que estas de Jesús: renunciar al poder, a la riqueza, a la violencia, al rencor... para vivir la felicidad más completa y solida, esa que nada ni nadie nos puede arrebatar. Dejémonos impregnar por el espíritu rompedor de las Bienaventuranzas.