El milagro de la resurrección de Lázaro que nos narra el evangelio de este domingo nos invita a reflexionar sobre la VIDA. La sentimos en nuestro día a día, unas veces con fuerza y esperanza, otras con mayor incertidumbre. Jesús nos da la verdadera VIDA, la de Dios, el creador de la vida. Disfrutemos de la vida, acojámosla con los brazos abiertos y, como Jesús, seamos sus portadores para los demás. La misión es, en definitiva el llevar la vida de Dios a todos, en abundancia.