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Ivanildo Quaresma 06 Abril 2018 2273

¡Dichosos los que no han visto y han creído!


El evangelio de hoy es sorprendente. El evangelista no explica como entra Jesús en la habitación, pero es el protagonista de la acción, lo pone en el centro y Él saluda a todos con el saludo: «Paz a vosotros». En este momento  la iglesia resurge con fuerza, la fuerza que da descubrir que Cristo no está muerto. La resurrección es vida nueva, es esperanza, es alegria, es el pilar donde todo cristiano debe poner su fe porque a partir de este momento todos vivimos con Él. Además el evangelio nos ayuda a comprender que la fe hay que vivirla en comunidad, fijémonos en Tomás. Tiene fe, pero prescinde del grupo, quizás por ello le cueste creer que Cristo ha resucitado. La comunidad es pilar fundamental para compartir y vivir la fe.Todos tenemos dudas e interrogantes y eso es bueno, es un indicador de que no tenemos una fe rutinaria, sino que tenemos el deseo de crecer en la fe, de crecer en el amor y la confianza en el Maestro.Tener dudas nos motiva para buscar la verdad. Nuestra fe crece cuando nos sentimos amados, cuando conocemos en profundidad que Cristo es el Hijo de Dios que habita entre nosotros. 

  Comentarios 

  • Dominicos
  • Vicente Martínez: Comunidad de bienes. Los Hechos de los Apóstoles nos invitan a de participar en esta Comunidad de Bienes, a crear un cuerpo social con ella haciendo donación de nosotros mismos y compartiendo con los demás no solo los bienes materiales sino los espirituales.
  • José Luis Sicre: Una aparición muy peculiar. Los relatos de las apariciones de Jesús resucitado son todos diferentes, como si quisieran subrayar que no nos quedemos en lo externo, lo anecdótico.
  • Fray Marcos: En la comunidad se encuentra la Vida. Si no tengo a quién amar, no puedo desplegar el amor; y sin amor, ¿qué Vida puedo tener?
  • José Antonio Pagola: ¿Agnósticos? Chabanis confiesa que, cuando inició sus entrevistas a los ateos más prestigiosos de nuestros días, pensaba encontrar en ellos un ateísmo riguroso y bien fundamentado.
  • Inma Eibe: Tener vida en su nombre. Los relatos de apariciones nos transmiten la experiencia transformadora que vivieron los primeros discípulos tras la pasión y muerte de su Maestro. Es el mejor modo de comunicarnos la certeza experimentada: que Jesús vive y nos sigue llamando a la Vida.

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