La imagen del pastor es creíble, cercana, acogedora. Se preocupa por la oveja que se pierde. A la que por avatares de la vida anda descarriada, la busca, le da su tiempo y al final la atrae hacia su corazón. Jesús toma como referencia al pastor que cuando ve en peligro a la oveja, va y le ayuda, no la abandona a su suerte. Quizás nosotros no somos muy conscientes de que Jesús es Buen Pastor, antes la crisis mundial que estamos sufriendo y de forma particular en nuestra tierra porque, como siempre, esperamos que nos vengan a resolver los problemas. Sin embargo, Él como el pastor que ama y quiere a sus ovejas, sabe que Dios nos ha ofrecido un mundo habitable, con lo necesario para todos, pero también nosotros somos corresponsables de que el mundo siga siendo habitable para todos.
Vicente Martínez: El pastor que perdió su oveja. Jesús acusa a los jerarcas judíos de arrogantes por sus provocadores vestidos y altisonantes palabras. La sociedad del siglo XXI no comulga con estos atavíos.
José Luis Sicre: Pasado, presente y futuro. En las lecturas de este domingo tenemos tres imágenes para meditar: Dios como nuestro padre y Jesús como piedra angular y buen pastor.
José Antonio Pagola: Buscar desde dentro. No se pueden diseñar programas o técnicas que conduzcan automáticamente hasta Dios. No hay métodos para encontrarse con él de forma segura. Cada uno ha de seguir su propio camino, pues cada uno tiene su manera de abrirse al misterio de Dios. Sin embargo, no todo favorece en igual medida el despertar de la fe.