Así también os envío yo; recibid el Espíritu Santo!
El Espíritu de Dios invade de repente nuestro mundo y hace que los creyentes salgan al mundo, entren en diálogo y lleven a todos la buena nueva de la salvación. El Espíritu actúa en todos los miembros de la comunidad, les hace confesar sin miedo su fe. El Espíritu promueve diversos carismas (servicios, funciones) dentro de la comunidad pero, al mismo tiempo, les hace ser una sola comunidad al servicio de una única misión: llevar la paz al mundo, anunciar la buena nueva, predicar el perdón y la reconciliación. Hoy celebramos que el Espíritu sigue llegando a los corazones de todos los cristianos, que nos hace una sola familia con una misión: seguir anunciando en el mundo de hoy la buena nueva del Evangelio. Hoy sentimos de nuevo en nosotros la llama y el viento del Espíritu que nos libera y nos envía. Porque en el mundo muchos siguen esperando el anuncio de que Dios les ama como hijos.
Vicente Martínez: Con las puertas bien cerradas. Los días que no luce el sol, los girasoles se miran unos a otros para recibir y dar la energía recibida. Un recibir y dar vida mutuamente sin restricciones.
José Luis Sicre: Domingo de Pentecostés.Gracias al Espíritu existían en la comunidad cristiana diversidad de ministerios y funciones (antes de que el clero los monopolizase casi todos).
Marifé Ramos: ¿Danzamos al viento del espíritu?¿Qué nos mueve en la celebración de Pentecostés? ¿El recuerdo del pasado? ¿O tomamos conciencia de los miedos que nos impiden volar al viento del Espíritu?