En el Evangelio de hoy, San Lucas nos cuenta que Jesús vuelve a Nazareth donde se había criado. Jesús entra el sábado en la sinagoga como de costumbre para hacer allí la lectura. Le presentan el libro del profeta Isaías en el cap. 61. Y así, proclama el texto tan conocido por nosotros: “El Espíritu del Señor está sobre mí"...Lo maravilloso de éste texto es que éstas palabras tienen un sentido que sobrepasa el momento histórico en que fueron pronunciadas. Además, todas las palabras del Evangelio tienen una actualidad eterna. Son eternas porque han sido pronunciadas por el Eterno, por el Hijo de Dios. Y son actuales porque Dios hace que se cumplan en todos los tiempos. La Escritura se ha cumplido en Jesús, en el Hoy de Jesús. Jesús, resucitado, continúa caminando en medio de la humanidad, especialmente entre los pobres con la buena noticia, anunciando la liberación a los cautivos y en la curación de los ciegos, como luz del mundo, dando libertad a los oprimidos y proclamando el año de gracia del Señor. Feliz nosotros que HOY escuchamos la voz de Jesús que nos chama y nos envía a los más necesitados.
Vicente Martínez: Ojos con los que yo te miro. Todas las miradas de Jesús están transidas de esa luminosa bondad que brota de un corazón infinitamente misericordioso y perfectamente humano.
José Luis Sicre: Jesús en Nazaret (1ª parte). El texto no pone el énfasis en la acción, sino en el anuncio. La misión de Jesús consiste en anunciar el año de gracia del Señor y traer esperanza y consuelo.