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Ivanildo Quaresma 22 Abril 2021 2308

YO SOY EL BUEN PASTOR


 Este IV domingo de Pascua es conocido como "domingo del Buen Pastor". Una jornada ésta en la que celebramos la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones y Jornada de Vocaciones Nativas. Este año bajo el lema "¿Para quien soy yo?" se nos invita a orar por las vocaciones. Cada persona es llamada a encontrar su lugar en la vida. A descubrir su vocación. Cuando hablamos de vocación estamos hablando de entrega. Sí, de una entrega generosa y libre que aporta cada día la gran oportunidad de darse: lo vivido en comunidad, lo estudiado y aprendido, lo experimentado en la oración, lo que se ama… lo que es. La plenitud que se experimenta fruto de la vocación es cierto que es una compensación interior, espiritual si se prefiere, pero no por ello carece de valor, sino todo lo contrario. Por ello, la compensación a la que se tendría que aspirar, vocacionalmente hablando, es a la sonrisa del enfermo, el cariño del preso, las lágrimas agradecidas del anciano, la ilusión del joven, a la acogida del inmigrante, la serenidad del rechazado… esa es la mejor remuneración: el placer de aliviar el sufrimiento del otro. Porque la valoración de la entrega es muy difícil de calcular y de calibrar, pero se trata de un estado de ánimo que permite acercarnos y acariciar la plenitud de la felicidad. 

 En el Evangelio de hoy Jesús dice: "Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas". Jesús sana siendo un pastor que da vida. Dando su vida por nosotros. Jesús le dice a cada uno: "tu vida es tan valiosa para mí, que para salvarla yo doy todo de mí mismo". Es precisamente esta ofrenda de vida lo que lo hace el buen Pastor por excelencia, el que sana, el que nos permite vivir una vida bella y fructífera. El buen pastor da la vida por las ovejas. Jesús acoge en su corazón a los pequeños, busca activamente nuestra felicidad, pone amor donde no lo hay, nos acompaña en las cañadas oscuras. Siempre está dando vida, como un manantial de amor inagotable. Le alegramos cuando vivimos, cuando gozamos viviendo. Todo lo que tiene y es, lo pone en nuestras manos. Nadie nos da tanto, nadie nos quiere tanto. Yo soy el buen Pastor, que conozco a las mías y las mías me conocen. Jesús está cerca, nos conoce, se interesa por nosotros. Comparte su vida poderosa con nuestras frágiles vidas. Cura nuestras heridas. Nos ama a cada uno de manera personal. Cuando oramos, se renueva la relación íntima con él, escuchamos su voz. Poner la vida y la voluntad totalmente al cuidado del buen Pastor, es el mejor negocio que podemos hacer. Tratar personalmente a cada persona, cuidar y curar las heridas de los que están en las orillas, es la mejor manera de decir que conocemos al Pastor. Que María, nuestra Madre nos ayude a madurar una relación cada vez más fuerte con Jesús. Abrirnos a Jesús para que entre dentro de nosotros. Una relación más fuerte: Él ha resucitado. Así podemos seguirlo para toda la vida. En esta Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, que María interceda para que muchos respondan con generosidad y perseverancia al Señor que llama a dejar todo por su Reino.

COMENTARIOS:

Episodio 8 Carta Testamento de San Guido Maria Conforti

Las prácticas de la Piedad: La unidad entre vida apostólica y vida consagrada debe manifestarse en la vida cotidiana del discípulo-misionero ad gentes. El cristocentrismo querido por el Fundador San Guido María Conforti se expresa en actitudes, comportamientos y relaciones de la vida diaria con los hermanos de vocación y con los hermanos y hermanas no cristianos a través de una santidad de vida, una consagración entendida como una “inmolación diaria” al Señor, que ha optado por revelarse a través de las tramas de una existencia humana, en la precariedad y fragilidad de los días.

 

Canción "¿Para quién soy yo?" de Hakuna Group Music, para la Jornada de Oración por las Vocaciones y Jornada de Vocaciones Nativas 2021.

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