La Palabra de Dios, hoy de modo especial, nos dice que el Espíritu actúa, en las personas y en las comunidades que están colmadas de él, las hace capaces de recibir a Dios. Y ¿Qué es lo que hace el Espíritu Santo mediante esta nueva capacidad que nos da? Guía hasta la verdad plena, renueva la tierra y da sus frutos. Guía, renueva y fructifica. Los Apóstoles… hombres, antes asustados y paralizados, encerrados en el cenáculo para evitar las consecuencias del viernes santo, ya no se avergonzarán de ser discípulos de Cristo, ya no temblarán ante los tribunales humanos. Gracias al Espíritu Santo comprenden que la muerte de Jesús no es su derrota, sino la expresión extrema del amor de Dios. El Espíritu Santo que Cristo ha mandado de junto al Padre, y el Espíritu Creador que ha dado vida a cada cosa, son uno y el mismo. El respeto de la creación es una exigencia de nuestra fe. Renovados por el Espíritu, podemos vivir la libertad de los hijos en armonía con toda la creación y en cada criatura podemos reconocer un reflejo de la gloria del Creador: «¡Señor, que admirable es tu nombre en toda la tierra!». El mundo tiene necesidad de hombres y mujeres no cerrados, sino llenos de Espíritu Santo. …Existen muchos modos de cerrarse al Espíritu Santo: en el egoísmo del propio interés, en el legalismo rígido, en la falta de memoria de todo aquello que Jesús ha enseñado, en el vivir la vida cristiana no como servicio sino como interés personal, entre otras cosas.El mundo tiene necesidad del valor, de la esperanza, de la fe y de la perseverancia de los discípulos de Cristo. El mundo necesita los frutos, los dones del Espíritu Santo: «amor, alegría, paz, paciencia, afabilidad, bondad, lealtad, modestia, dominio de sí». (Papa Francisco)
Vicente Martínez: Con las puertas bien cerradas. En este domingo de Pentecostés amanecen los orígenes de la Iglesia y el inicio de la misión apostólica a todas las tribus, lenguas, pueblos y naciones.
José Luis Sicre: Domingo de Pentecostés. Ciclo B. La segunda lectura, de la carta a los Corintios, ofrece un texto muy antiguo (fue escrita hacia el año 55) y habla de la importancia del Espíritu para todos los cristianos.
Mª Luisa Paret: El espíritu os guiará hasta la verdad plena. ¿Cómo hablar hoy del Espíritu? ¿Cómo se comunica Dios en nuestras comunidades? ¿Y en mí? ¿Somos capaces de percibirlo? Sin embargo, es el Espíritu el que nos convoca y nos trae su paz, el que permanece en medio de nosotros y hace que permanezcamos unidos más allá de nuestras diferencias.