¿Qué quieres que haga por ti?
Este domingo celebramos el Domund: Domingo Mundial de las Misiones, es el día en que toda la Iglesia universal reza por la actividad evangelizadora de los misioneros y misioneras, y colabora económicamente con ellos en su labor, especialmente entre los más pobres y necesitados. Es una llamada de atención sobre la común responsabilidad de todos los cristianos en la Evangelización e invita a amar y apoyar la causa misionera. El lema de este año es: "Cuenta lo que has VISTO y OÍDO". Estamos todos invitados a contar la experiencia de encuentro que hemos tenido con el SEÑOR y nos cambió la vida. El Domund también nos recuerda que la misión es TAREA de todos, que todos estamos invitados a anunciar a Jesús a los que no lo conocen.
En el Evangelio de este domingo, Jesús sale de Jericó y de pronto escucha los gritos de un mendigo ciego que, desde el borde del camino, se dirige a Jesús: "¡Hijo de David, ten compasión de mí!". Su ceguera le impide disfrutar de la vida como los demás. Además, le cerrarían las puertas del templo: los ciegos no podían entrar en el recinto sagrado. Excluido de la vida, marginado por la gente, olvidado por los representantes de Dios, solo le queda pedir compasión a Jesús. Los discípulos y seguidores se irritan. Aquellos gritos interrumpen su marcha tranquila hacia Jerusalén. No pueden escuchar con paz las palabras de Jesús. Aquel pobre molesta. Hay que acallar sus gritos: Por eso "muchos le regañaban para que se callara". La reacción de Jesús es muy diferente. No puede seguir su camino ignorando el sufrimiento de aquel hombre. "Se detiene", hace que todo el grupo se pare y les pide que llamen al ciego. Sus seguidores no pueden caminar tras él sin escuchar las llamadas de los que sufren. La razón es sencilla. Lo dice Jesús de mil maneras, en parábolas, exhortaciones y dichos sueltos: el centro de la mirada y del corazón de Dios son los que sufren. Por eso él los acoge y se vuelca en ellos de manera preferente. Su vida es, antes que nada, para los maltratados por la vida o por las injusticias: los condenados a vivir sin esperanza. Nos molestan los gritos de los que viven mal. Nos puede irritar encontrarlos continuamente en las páginas del evangelio. Pero no nos está permitido "mutilar" su mensaje. Están en nuestro camino. Los podemos encontrar en cualquier momento. Muy cerca de nosotros o más lejos. Piden ayuda y compasión. La única postura cristiana es la de Jesús ante el ciego: "¿Qué quieres que haga por ti?"
COMENTARIOS:
- Dominicos
- Miguel Ángel Munárriz: El estilo de Jesús. Un empecatado ciego que a nadie le importaba... excepto a Jesús.
- José Luis Sicre: El mendigo que no quería dinero. Bartimeo es un símbolo de la actitud que debemos tener cuando no acabamos de entender, o no somos capaces de practicar lo que Jesús enseña. Pedirle que seamos capaces de ver y de seguirle incluso en los momentos más difíciles.
- José Antonio Pagola: Un grito molesto. Jesús sale de Jericó camino de Jerusalén. Va acompañado de sus discípulos y más gente. De pronto se escuchan unos gritos.
- Carme Soto: Una fe que transforma y libera. Lo impresionante de las curaciones de Jesús está en su capacidad de propiciar un encuentro entrañable que hace que la persona herida pueda reconstruir su vida y pueda encontrarse a Dios acompañando ese proceso.
