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Robertus Kardi 20 Enero 2022 643

ME HA ENVIADO PARA DAR LA BUENA NOTICIA


Celebramos este III Domingo del Tiempo Ordinario (C), "el Domingo de la Palabra de Dios", instituido por el Papa Francisco, quien nos ha vuelto a recordar "la necesidad de tener familiaridad e intimidad con la Sagrada Escritura y con el Resucitado, que no cesa de partir la Palabra y el pan en la comunidad de los creyentes".

El evangelio de este domingo está formado por dos textos de Lucas: el primero es el prólogo de su evangelio y el segundo es el discurso programático que Jesús pronuncia en la sinagoga de Nazaret al inicio de su ministerio público. En la segunda parte del texto, Lucas nos dice que Jesús ya había empezado su predicación, que ya era conocido por la región (“su fama se extendió”) y nos informa de que “todos lo alababan”. Poco después Lucas nos hablará del rechazo que el mensaje y la persona de Jesús suscitará entre su propia gente. Desde el principio de la actividad de Jesús muchos le seguirán, pero otros le rechazarán. Luz y cruz.

    La escena es en la sinagoga de Nazaret. Jesús lee un texto de la profecía de Isaías. “Hoy se cumple esta Escritura que acabáis de oír”. Según Lucas, la gente “tenía los ojos clavados él”. La atención de todos pasa del texto leído a la persona de Jesús.

Jesús actúa movido por el Espíritu de Dios. La vida entera de Jesús está impulsada, conducida y orientada por el aliento, la fuerza y el amor de Dios. Creer en la divinidad de Jesús no es confesar teóricamente una fórmula dogmática elaborada por los concilios. Es ir descubriendo de manera concreta en sus palabras y en sus gestos, en su ternura y en su fuego, el Misterio último de la vida que los creyentes llamamos “Dios”.

Jesús es Buena Noticia para los pobres. Su actuación es Buena Noticia para la clase social más marginada y desvalida: los más necesitados de oír algo bueno; los humillados y olvidados por todos. Nos empezamos a parecer a Jesús cuando nuestra vida, nuestra actuación y amor solidario puede ser captado por los pobres como algo bueno.

Jesús vive dedicado a liberar. Entregado a liberar al ser humano de toda clase de esclavitudes. … Seguimos a Jesús cuando nos va liberando de todo lo que nos esclaviza, empequeñece o deshumaniza. Entonces creemos en él como Salvador que nos encamina hacia la Vida plena y definitiva.

ECOS DE LA SABANA (Ecos de la vida cotidiana de los poblados de Chad y de Camerún)

 

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