Una carta en pedazos para contar la verdad de un país
LA COMPLEJA SITUACIÓN TRAS LAS ELECCIONES EN MOZAMBIQUE.
UNA CARTA EN PEDAZOS PARA CONTAR LA VERDAD DE UN PAÍS... EN PEDAZOS
LA GENTE HA ABIERTO LOS OJOS Y HA SUPERADO EL MIEDO
Es una carta en pedazos. Empiezo a escribirla una noche, después de un día con el sol ya alto poco antes de las cinco de la mañana y el calor subiendo constante e inmisericorde por encima de los cuarenta, con la tierra reseca que lleva diecinueve interminables meses esperando la lluvia. Una carta en pedazos para contar la historia de un país en pedazos.
Segundo pedazo. El 9 de octubre de 2024 se celebraron elecciones políticas, las décimas después de las primeras de 1994. El Frelimo (Frente de Liberación de Mozambique) gobierna el país ininterrumpidamente desde 1975, año de la independencia de Portugal. Primero, durante la Guerra Fría, como partido único de origen marxista-leninista. Entonces, en un contexto de democracia de fachada, como un partido-Estado que controla prácticamente todo de manera capilar. Esto explica por qué Mozambique, a pesar de ser el tercer país de África en términos de reservas de gas, el mayor productor de carbón del continente y el segundo productor mundial, después de China, de grafito (componente esencial de las baterías de litio), sigue siendo el décimo país más pobre del planeta.
Tercer pedazo. Cada vez que hay elecciones, el estribillo es siempre el mismo: el más fraudulento de la historia.
Evidentemente, como el adverbio “siempre”, la ilegalidad también parece no tener límites: electores que entraron en el local electoral con decenas de papeletas ya emitidas a favor del Frelimo, votos de otros partidos anulados, urnas intercambiadas antes de la fase de recuento. La noche del 18 de octubre, en el centro de Maputo, fueron asesinados dos opositores. Uno de ellos era el abogado que preparaba la apelación. Así se convocaron 25 días de manifestaciones y huelgas: 25 como el número de balas que acribillaron el cuerpo del joven abogado Elvino Dias. En todas las grandes ciudades, miles de personas, sobre todo jóvenes y estudiantes, salen a la calle para manifestar su desacuerdo de forma pacífica y creativa… Es la protesta de todo un pueblo contra un país que no funciona: corrupción sistemática, falta de trabajo para los más jóvenes, injusticia social, hospitales sin medicinas, escuelas con ochenta alumnos por clase en las ciudades y con niños estudiando en el suelo bajo un árbol en el campo.
Cuarto pedazo. Mientras todo esto ocurre en las ciudades, en las zonas rurales la vida sigue con su rutina diaria, esperando la lluvia que nunca llega, pero también atentos a lo que ocurre en las zonas urbanas, porque aunque nadie tenga televisión, todos tienen un familiar allí. Aquí en Charre, como en gran parte del país, es el segundo año de hambre y sequía. A finales de noviembre llegaron los camiones del Programa Mundial de Alimentos, de Naciones Unidas: 50 kilos de harina, 4 litros de aceite y 4 kilos de alubias. Pero no para todos. Como no hay suficiente, el Frelimo local ha considerado que sería mejor incluir sólo a sus partidarios en las listas de beneficiarios. Con nuestros pobres vamos al punto de distribución, quedamos fuera de la lista, sólo recibimos una promesa para la próxima vez. Mientras tanto, en el distrito de Morrumbala, a 70 kilómetros de aquí, la población exasperada quemó la sede del Frelimo y de la policía. Lo mismo ocurre en otros lugares. La población ha abierto los ojos pero, sobre todo, ha superado el miedo. También porque ahora ya no hay nada que perder sino la vida.
Quinto pedazo. El 23 de diciembre se proclamó solemnemente la victoria del Frelimo. Es un infierno en todas las grandes ciudades. La violencia también se está apoderando de la población. Instituciones públicas y cuarteles de policía son atacados y destruidos. También en las ciudades hay hambre: tiendas, almacenes y supermercados están siendo saqueados y vaciados. En las manifestaciones, varias personas mueren aplastadas, otras son asesinadas por la policía. Se cuentan 527 fallecidos en tres meses.
Último pedazo. El 28 de diciembre cayó la primera lluvia en Charre. Cuando no ha llovido durante diecinueve meses y la mayoría de tu gente come sólo una vez al día, incluso recuerdas el momento. Cuando cae en tierra seca después de tanto tiempo, también recuerdas el olor. Tengo un sueño. Que este país huela a primera lluvia, que es olor de vida y de esperanza, que son más fuertes que todo lo demás. Tengo otro sueño más grande. Que el mundo entero huela como la primera lluvia. Qué seco y nauseabundo es un mundo en el que los poderosos compiten por ver quién puede invertir más miles de millones en armas, en el que todavía se deportan migrantes, en el que las oligarquías se consolidan cada vez más, concentrando el poder económico, político y tecnológico en unas pocas manos. Creo firmemente en las personas que se comprometen a hacer realidad este sueño.
