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Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. 24 Junio 2024 8328

"Amar hasta dar la vida” beatificación de cuatro mártires


El próximo 18 de agosto la diócesis de Uvira estará de fiesta, y en su catedral San Pablo tendrá lugar la beatificación de cuatro mártires: un sacerdote diocesano congoleño Don Albert Joubert, de la diócesis de Uvira y tres jóvenes misioneros javerianos italianos: los padres Giovanni Didonè y Luigi Carrara y el hermano Vittorio Faccin, asesinados en Baraka y Fizi el 28 de noviembre de 1964. La eucaristía será presidida por el arzobispo de Kinshasa Fridolin Ambongo Besungu, representante del Papa Francisco.

Los Misioneros Javerianos estamos en la RDC (República democrática del Congo) desde 1958. Nuestras comunidades se encuentran en las diócesis de diócesis de Bukavu, Goma, Kindu, Kinshasa y Uvira. Los primeros javerianos llegaron al Congo con el objetivo de llevar el Evangelio a quienes no lo conocían. Hoy día son numerosos los javerianos congoleños, algunos se encuentran en otros países para proclamar a Cristo al mundo entero.

DON ALBERT JOUBERT "MAESTRO DE JÓVENES HASTA EL FINAL".

Nacido en Saint Louis de Mrumbi-Moba (entonces Congo Belga) el 18 de octubre de 1908, de padre francés y madre congoleña. Fue ordenado sacerdote el 6 de octubre de 1935. Tras servir en diversas parroquias, desde 1958 se encontraba en el territorio de la futura diócesis de Uvira, fundada en 1962. Mientras servía en Kibanga, fue encarcelado por un grupo rebelde simba en septiembre de 1964 y liberado en Fizi, donde decidió quedarse y trabajar con el padre Giovanni en lugar de huir. Reunió a alumnos y padres que no habían podido empezar el año escolar a causa de la inseguridad. "Es en el vacío del pensamiento donde nace el mal", esta fue la convicción que le impulsó a educar a los jóvenes. Fue asesinado pocos instantes después que el javeriano Giovanni Didonè.

Servir a Dios: un don total e incondicional

Antes de su ordenación diaconal en 1935, Albert prestó este juramento: "Prometo con toda sinceridad obedecer siempre, a la norma de los santos cánones, todo lo que me ordenen mis superiores y me exija la disciplina de la Iglesia. Estoy dispuesto a dar ejemplos de virtud tanto en las obras como en las palabras, para recibir la recompensa del Señor". Sus fieles reconocieron sus ejemplos de virtud en su celo pastoral, en su caridad hacia los pobres, en la fraternidad que creó en la comunidad y en la parroquia. Su cordialidad ayudaba a superar los conflictos: su afabilidad era la expresión de un corazón floreciente.

PADRE GIOVANNI DIDONÈ "MÁRTIR A EJEMPLO DEL BUEN PASTOR".

Giovanni (1930-1964) procedía de una familia italiana de 11 hijos, 7 de los cuales se hicieron religiosos (3 sacerdotes y 4 religiosas). Tras su ordenación, llegó al Congo en diciembre de 1959 con el hermano Vittorio.

"¡La vida misionera es realmente hermosa!”

Cuando estalló la rebelión de los mulelistas, toda la región se sumió en el miedo. Los cristianos perdían la esperanza. En noviembre de 1964, el Padre Giovanni escribe al catequista Pupu Raphaël: "Los que desesperan no reciben fácilmente la misericordia de Dios. ¡No pierdas el impulso! Es precisamente en los momentos de prueba cuando podemos dar testimonio de nuestra fe y de nuestro amor a Dios. Los padres estamos en Fizi. Por supuesto, está muy lejos de casa, pero Dios está en todas partes y nos ayuda a todos. Estemos en pie. No penséis que los padres volverán a casa”.

"Sabedlo bien: antes que volver a casa, los padres prefieren morir en su misión..."

Este fue el testamento que escribió a sus queridos fieles. Veinte días después de esta carta, el mismo jefe que acababa de matar a los dos hermanos en Baraka llegó a Fizi. Hacia las seis de la tarde, apareció delante de la iglesia de Fizi y llamó a gritos al padre Didonè. Salió a la oscuridad. Una bala le alcanzó en la frente. A la edad de 34 años, cayó sin un grito.

HERMANO VITTORIO FACCIN "LA BONDAD DE UN HERMANO QUE SE HACE EUCARISTÍA".

El hermano Vittorio, (1934 - 1964) sólo tenía 25 años cuando llegó al Congo. Dejó atrás su Italia natal y a sus padres para instalarse en la parroquia de Baraka, a orillas del lago Tanganika. “Con emoción y alegría, escribía a sus padres, no podéis imaginar la alegría que siento en este lugar donde puedo ayudar a los que no saben qué regalo nos ha hecho el Señor al hacernos cristianos". Como tesorero de la comunidad y capellán de los jóvenes, el joven hermano se entrega en cuerpo y alma a la misión: "Nuestro trabajo consiste en dar a conocer la lógica del amor de Jesús: saber perdonar y amar incluso a nuestros enemigos".

Convertirse en eucaristía

"Antes tuve el deseo de ser sacerdote misionero. Durante mis años de preparación para la vida misionera, el Señor me hizo comprender que era preferible que yo me sacrificara por Él, a que Él se sacrificara en mis manos". En efecto, él mismo sería una oblación en manos del Señor. El 28 de noviembre, un grupo de rebeldes simbas, particularmente opuesto a la fe cristiana, se abalanzó sobre Vittorio con una serie de acusaciones. Él no tomó represalias. Su testimonio de mansedumbre fue su sermón más hermoso. Tres balas le alcanzaron. Murió delante de la iglesia de Baraka, que no pudo terminar.

PADRE LUIGI CARRARA "MÁRTIR DE LA SOLIDARIDAD MISIONERA”

"Si queréis matarme, prefiero morir aquí junto a mi hermano". Estas fueron las últimas palabras pronunciadas por Luigi (1933-1964) fuera de la iglesia de Baraka, al jefe rebelde que acababa de abrir fuego tres veces contra el hermano Vittorio. Luigi, que había presenciado el asesinato de su hermano, ya no tenía dudas sobre lo que le esperaba, y su gesto de arrodillarse junto a su hermano inconsciente para rezar fue aún más instigador para el líder, que lo remató con un balazo en el pecho. Podrían haber huido, pero se quedaron a lado de los cristianos y fieles.

El Congo tendrá un gran futuro.

Sus cristianos de Ubembe recuerdan su espíritu de oración y su amor por el país. Sus superiores le enviaron al Congo en 1962. Nada más conocer la noticia, escribió con alegría a sus padres: "Al Congo le espera un gran futuro cristiano. Si tardamos, puede ser demasiado tarde. Jesús me envía allí en este momento tan difícil y solemne de nuestro país. Sólo puedo alabarle de todo corazón. Hay que vivir bien con Jesús”. Escribió a un hermano que acababa de anunciarle el nacimiento de un niño: "La bendición del Señor ha descendido sobre tu familia. Sé siempre agradecido. Verás entonces que Él te asistirá en toda circunstancia y de maneras inimaginables. ¡Qué hermoso es vivir en la paz del Señor, gozar de la más perfecta armonía y concordia!

ORACIÓN

Padre Santo, rico en misericordia, has dado a tu Iglesia el don de Don Albert Joubert y de los javerianos Luigi Carrara, Giovanni Didonè y Vittorio Faccin, pastores y misioneros según el corazón de tu Hijo Jesucristo. Ardiendo en caridad no abandonaron al rebaño en peligro, sino que lo defendieron, hasta el martirio, para difundir la fraternidad universal.

Te pedimos que, por su intercesión respondas a nuestra oración, concediéndonos, según tu voluntad, la gracia que humildemente te pedimos. Por Cristo nuestro Señor. Amén.

Comparte las gracias que recibes por intercesión de los mártires Alberto, Giovanni, Luigi y Vittorio escribiendo a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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