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Rolando Ruiz Durán, sx 27 Noviembre 2025 603

LAS PROFUNDIDADES DE LA CONFIANZA EN EL ITINERARIO ESPIRITUAL DE SAN FRANCISCO JAVIER


a) Hacia tierras más lejanas

El año 1545 marca la vida de Francisco Javier con un cambio decisivo. Cuando Francisco Javier parte para tierras más lejanas pierde ya todo apoyo humano. Penetra en los misterios en el que únicamente el Espíritu Santo determina lo definitivo.

Pero antes de salir ha puesto orden en casa y distribuye los cargos. Dos jesuitas que llegarán el 2 de septiembre a Goa. Iban con el deseo de ponerse a las órdenes de Javier. Habían oído hablar del gran apóstol. Pero sucede que cuando llegan encuentran dos cartas con las indicaciones de lo que deben hacer ya que Javier se encuentra a 10.000 km más lejos. Había acudido al socorro de tierras lejanas. Cabía preguntarse ¿por qué lejos cuando los otros tenían necesidad de su presencia?

Francisco Javier había evangelizado las costas de India de 1542 a 1544. En poco tiempo se podía hablar de muchos bautizos. En Travancor bautizará en un mes a 10.000 personas. Recordamos sus cartas en donde escribirá: “Se me cansan los brazos de tanto bautizar”. En ese entonces empezará a tener choques con los portugueses a causa de 600 cristianos que fueron asesinados en Manar. Francisco Javier empezará a entusiasmarse y se imagina que bautizará en un año 100.000 personas; sin embargo, el Señor tenía otros proyectos para él.

Francisco Javier experimenta la soledad y reza mucho, no cuenta con nadie cercano para aconsejarse. En diez años recibirá cinco cartas de Ignacio.

Por su parte, Francisco Javier, en el secreto de la oración, se va transformando en otra persona y nadie podrá detenerle. Él discierne entre el buen espíritu y el mal espíritu. No es cosa fácil. A la luz del Espíritu aparecen las verdades y contornos. No es que aparezca una nueva razón, es más bien que el hombre entero queda transformado porque ha sentido interiormente la voluntad de Dios y todo su ser está penetrado de ese sentimiento. Su voluntad queda unida a la de Dios y dispuesta a la acción.

Muerte y Vida.

Javier decide dejar la India e ir hacia Macasar. No sabe si volverá a ver a sus hermanos de Goa. Solitario y consciente de que no sabe a dónde le llevará el Señor —pues ¿quién de nosotros lo sabe?—, Javier dirá: “La gente que gusta de la cruz de Cristo descansa viviendo estos trabajos y muere cuando huye o se halla fuera de ellos”.

La confianza en Dios debe ser absoluta sin mezcla de lo humano, ella sola es suficiente para mantenerse fiel en el curso de la noche, por oscura que esta sea. Entonces brota la luz purísima de Dios en el fondo del alma y la alegría. Alegría en medio de la tempestad: “Cuando soy débil es entonces que soy fuerte”.

En la noche oscura aparece la luz del conocimiento espiritual, siente la voluntad de Dios y toma la decisión inquebrantable de apoyarse solo en Dios. Esto recuerda el itinerario de Jesús camino a la cruz. Hay razones que el entendimiento es incapaz de comprender. Es confianza sobre las olas agitadas, donde brilla la luz de Pascua.

b) Camino de Japón

El segundo gran viaje misionero de Francisco Javier presenta las mismas alternativas de angustia y júbilo que el primero. Apenas transcurrida una semana de su regreso a la India comunica a Ignacio, a Rodrigues y al rey su proyecto de partir hacia Japón.  

¿Por qué va a Japón? Tres años antes había dejado la India para ir a Macasar y a su regreso de las Molucas se encontraría que la situación de la cristiandad en la India era lamentable. Antes de partir cuenta con 17 jesuitas a quienes distribuye el trabajo. Su viaje será fijado en abril y él está seguro de que el Señor quiere la evangelización de Japón.

¿De dónde le viene la luz? Encuentra a Angiro, un japonés que estaba atemorizado por un homicidio y a quien los portugueses le habían indicado que fuese a ver al padre maestro Francisco. Para Francisco Javier, Angiro era el signo de una tierra lejana, Japón, que pedía el bautismo. Los mercaderes le habían dicho que los japoneses eran gente buena y que si iba allá haría mucho bien a Dios Nuestro Señor. Pero en India, su partida hacia Japón se percibía como una huida. Es verdad que Francisco Javier escribió al rey diciendo que el gobernador de la India no ayudaba, aunque en realidad eran los funcionarios que entorpecían la evangelización debido a sus propios intereses. El viaje de Francisco Javier a Japón se podía pensar como el de san Pablo, que dejó a los judíos que habían rechazado el mensaje, para dirigirse a los gentiles. 

A Francisco Javier lo acusan de giróvago, frente al rey de Portugal. Su presencia, dada la situación en India, se veía como indispensable. Por ello la gente recurre a razones de prudencia como cuando partiría a las islas del Moro aludiendo a los peligros. Pero él no vacila. Parte el día 25 de abril y llega a Malaca el 1 de mayo. Ahí encuentra al cuarto hijo de Vasco de Gama, quien debe ir a las costas de Cantón y no le puede llevar. Solo había un junco que lo podía llevar a Japón.

Se acerca el combate. Francisco Javier siente interiormente un problema, un peligro inminente y aparece una lucha personal con el demonio. ¿Algo psicológico? No lo sabemos pues lo cierto es que ve en ello el combate de las dos banderas entre el rey eternal y el rey de este mundo del que hablan los Ejercicios Ignacianos. Francisco Javier lucha por volver a la confianza absoluta en el Señor. Es verdad que se llega a preguntar si no estaba tentando a Dios en peligros tan evidentes. Es diferente anhelar una muerte lejana que afrontar la muerte inminente. El combate penetra en el interior del corazón. Además, en el junco se encuentra un ídolo a quien se echa a suertes y se queman esencias olorosas.

La confianza no echa raíces sino después de una lenta acción de maduración bajo los rayos del sol de la prueba.

Por otra parte, parece ser que la gloria de Dios se ve a merced de los monzones y del adversario. Parece triunfar el adversario que sugiere pasar un invierno en las costas de Cantón. El adversario hace perder confianza, llena de mentiras y falsedades.

Recordemos dos enfermedades espirituales: PUSILANIMIDAD y ORGULLO. La meta es la HUMILDAD. El duelo de Javier con el adversario termina al escoger a CRISTO vencedor y así Japón acoge la palabra de Dios.

En este momento habría que ver los resúmenes de la doctrina cristiana que él elaboró. Ver su resumen sobre Job quien siempre confió en el Señor, su esperanza nunca se verá defraudada. Francisco Javier es campeón de CRISTO viviente y vencedor.

Javier hace una acción de gracias a Dios:

  • Que abre camino para realizar los deseos que pone en el corazón humano.
  • Porque a falta de sostenimiento corporal pone todo en manos de Dios.
  • Con un himno de acción de gracias.
  • Por la comunión con los santos y de manera especial con la Madre de Dios.
  • Porque le ayuda a manifestar la necesidad de la humildad.

Al ser nombrado Provincial de la India dice “no hago nada”, conoce sus límites, su actividad es más bien un abrir terreno. Él sabe que uno siembra y otro cosecha. En realidad, se trata de dejar el pecado y unirse a Dios, pero pasando por la prueba.

A fin de cuentas, Francisco Javier nos invita a ahondar en la confianza en el Señor sin la cual no se puede esperar nada y esto con una actitud continua de humildad porque todo nos viene de Dios.

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