Brasil Sur

Los Javerianos llegaron a Brasil en el 1953 respondiendo a la llamada de Pio XII que pedía a las Congregaciones misioneras sacerdotes para América Latina. Su primer campo de trabajo fue el norte Paraná. Eran los años 50: tiempos en los que se quemaban las selvas para transformarlas en inmensos campos de café. La gente buscaba en esos “nuevos” lugares los medios para sobrevivir trabajando en las inmensas “fazendas” (haciendas) de los ricos propietarios. La presencia de los Javerianos fue presencia de anuncio del Evangelio, pero también de ayuda a los pobres de estímulo para el progreso material, social y político. 
 
Hoy los Javerianos en Brasil trabajan en dos zonas: una al sur, en los estados de Paraná, San Pablo y Minas Gerais; otra al norte, en el estado del Pará. Las comunidades cristianas que se fueron formando comenzaron pronto a expresar la madurez que habían alcanzado al surgir vocaciones misioneras. Los Javerianos, en consecuencia, abrieron los seminarios de Jaguapitá (1959) y de Londrina (1965) seguidos de los de Laranjeiras do Sul, Santa Mariana, Vila Diadema, Curitiba y San Pablo.
 
En los años setenta, las periferias de las grandes ciudades explotan de “favelas” y “conjuntos” (agrupamientos de casas populares de pocos metros cuadrados y sin equipamientos generales: escuela, centro de salud, lugares de esparcimiento y encuentro...). Aquí, sin dejar del todo las zonas rurales, los Javerianos se dedicaron a la formación de comunidades de base, a la pastoral de los “sin tierra” y de los “sin casa”, de los “meninos de rua” (niños de la calle). Cerrando algunas de las presencias en el norte del Paraná, abrieron y trabajan hoy en las periferias y ciudades satélites de San Pablo, Curitiba, Belo Horizonte y Melo Viana. Mientras viven la estupenda aventura de una Iglesia que se ha puesto decididamente al lado de los pobres y enriquecen la propia fe con la alegre cultura brasileña, ofrecen a la Iglesia local su carisma a través de la animación misionera y la formación de misioneros. Algunos javerianos brasileños ya están trabajando en varias misiones en las que estamos presentes.