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Robertus Kardi 05 Abril 2024 1469

“Bienaventurados los que crean sin haber visto”


Estamos en el segundo Domingo de Pascua, conocido también como el domingo de la divina misericordia. La liturgia de este domingo nos presenta un pasaje del Evangelio según San Juan que nos invita a reflexionar sobre la importancia de la fe y la misericordia de Dios en nuestras vidas. El relato nos lleva al momento posterior a la resurrección de Jesús. Los discípulos, llenos de miedo y desconcierto, se encuentran reunidos en un lugar cerrado. Pero entonces, Jesús se les aparece y les ofrece la paz, mostrándoles sus manos y su costado, señales de su pasión y muerte. Es en este encuentro donde surge la primera semilla de fe en los corazones de los discípulos.

Sin embargo, Tomás, uno de los Doce, no estaba presente en ese momento y al escuchar el testimonio de sus compañeros, se muestra incrédulo. Dice que necesitará ver y tocar las heridas de Jesús para creer. Y es aquí donde encontramos un mensaje fundamental: la fe no se basa únicamente en lo que vemos con nuestros ojos, sino en la confianza en la palabra de Dios y en su amor infinito hacia nosotros.

Jesús, en su gran misericordia, no reprende a Tomás por su incredulidad, sino que se le aparece nuevamente y le invita a tocar sus heridas. Esta experiencia transforma el corazón de Tomás, quien exclama: "¡Señor mío y Dios mío!".

Este relato nos recuerda que la misericordia de Dios está siempre disponible para aquellos que buscan sinceramente su rostro. Nos invita a acercarnos a Jesús con humildad y apertura de corazón, confiando en su amor y en su gracia para transformar nuestras vidas.

Así como Jesús extendió su misericordia a Tomás, también nos la ofrece a cada uno de nosotros. En medio de nuestras dudas y temores, podemos acudir a él con confianza, sabiendo que su amor y su perdón son más grandes que cualquier obstáculo que podamos enfrentar.

 

COMENTARIOS

  • Dominicos 
  • Miguel Ángel Munárriz: Apariciones. Jesús se mostró fehacientemente vivo tras su muerte.
  • José Luis Sicre: Una aparición muy peculiar. Todas las apariciones de Jesús resucitado son peculiares. Incluso cuando se cuenta la misma, los evangelistas difieren. Como si quisieran acentuar las diferencias para que no nos quedemos en lo externo, lo anecdótico.
  • José Antonio Pagola: Recorrido hacia la fe. Estando ausente Tomás, los discípulos de Jesús han tenido una experiencia inaudita. En cuanto lo ven llegar se lo comunican llenos de alegría: «Hemos visto al Señor».
  • Paula Depalma: En casa. El texto es manifiestamente comunitario y colectivo y las imágenes son claras: la presencia del resucitado elimina el miedo que encierra y aísla y habilita para el diálogo y la paz.
  • Fidel Aizpurúa: Trae tu mano, métela en mi costado. Creer en la resurrección no es, principalmente, tener unas ideas religiosas, acatar unos dogmas, confesar una fe. Es, sobre todo, un modo de amar al frágil, un curar las llagas del que anda mal, un amparar al desorientado.

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