“ Hágase en mí según tu palabra ”
En este segundo domingo de adviento se celebra la solemnidad de la Inmaculada Concepción, contemplando el misterio del amor de Dios que preservó a la Virgen del pecado original desde el primer momento de su concepción. En ella vemos el plan divino que nos muestra cómo la gracia de Dios puede transformar la humanidad.
El evangelio de hoy nos habla de la anunciación (cf. Lucas 1, 26-38). Fijemos la mirada en esta sencilla joven de Nazaret, en el momento en que acoge con docilidad el mensaje divino con su «sì»; captemos dos aspectos esenciales de su actitud, que es para nosotros modelo de cómo prepararnos para la Navidad.
Ante todo su fe, su actitud de fe. Escucha la Palabra de Dios para abandonarse a esta Palabra con plena disponibilidad de mente y de corazón… «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». En su «heme aquí» lleno de fe, María no sabe por cuales caminos tendrá que arriesgarse, qué dolores tendrá que sufrir, qué riesgos afrontar. Pero es consciente de que es el Señor quien se lo pide y ella se fía totalmente de Él, se abandona a su amor.
Otro aspecto es la capacidad de la Madre de Cristo de reconocer el tiempo de Dios. María… hizo posible la encarnación del Verbo gracias precisamente a su «sí» humilde y valiente. María nos enseña a captar el momento favorable en el que Jesús pasa por nuestra vida y pide una respuesta disponible y generosa. Y Jesús pasa.
El misterio del nacimiento de Jesús en Belén, que tuvo lugar históricamente hace más de dos mil años,… en la celebración de la Navidad viene a llamar nuevamente al corazón de cada cristiano: Jesús pasa y llama. Cada uno de nosotros está llamado a responder, como María, con un «sí» personal y sincero, poniéndose plenamente a disposición de Dios y de su misericordia, de su amor.
Cuántas veces pasa Jesús por nuestra vida y cuántas veces nos envía un ángel, y cuántas veces no nos damos cuenta, porque estamos muy ocupados, inmersos en nuestros pensamientos, en nuestros asuntos y, concretamente, en estos días, en nuestros preparativos de la Navidad, y Él pasa y llama a la puerta de nuestro corazón, pidiendo acogida, pidiendo un «sí», como el de María. (Fuente: Papa Francisco)
COMENTARIOS
- Dominicos
- Miguel Ángel Munárriz: María. Recuperaron en María lo que los sabios les habían arrebatado.
- José Luis Sicre: Bendito sea Dios… Bendita eres tú. El dogma católico no está pensado para gente sencilla, y es fácil que la gente termine confundiendo los términos. María inmaculada no significa que sea virgen.
- Fidel Aizpurúa: Con Dios todo es posible. Pero no pidamos a Dios lo que tenemos que hacer nosotros.
- José Antonio Pagola: Abrir caminos a Dios. Juan grita mucho. Lo hace porque ve al pueblo dormido y quiere despertarlo, lo ve apagado y quiere encender en su corazón la fe en un Dios Salvador.
- Rosario Ramos: Hágase en nuestra humanidad. Dios ha suscitado un nuevo modo de existencia y María se convierte en la primera persona de la cadena humana que es consciente del origen divino de su Ser. Ella nos invita a recuperar nuestra capacidad de encarnar la VIDA en nuestra historia personal y eclesial.
