Skip to main content
Ivanildo Quaresma 10 Enero 2019 2194

Tú eres mi Hijo, el amado, el predilecto.


El evangelio de este domingo, nos regala este sentimiento de Dios por Jesús: "Tú eres mi Hijo querido. En ti me complazco". Son las palavras que Jesús escucha en su bautismo. Lo esencial está dicho. Esto es lo que Jesús escucha de Dios en su interior: "Tú eres mío. Eres mi Hijo. Tu ser está brotando de mí. Yo soy tu Padre. Jesús confía en Dios de manera espontánea. Se abandona a él sin recelos ni cálculos. No vive nada de forma forzada o artificial. Confía en Dios. Se siente hijo querido. Toda su vida la pasó infundiendo confianza en Dios. Al mismo tiempo, Jesús vive en una actitud de docilidad total a Dios. Nada ni nadie lo apartará de ese camino. Como hijo bueno, busca ser la alegría de su Padre. Como hijo fiel, vive identificándose con él, imitándole en todo. Otro detalle relevante, encontramos a Jesús, en oración, en la escena de su bautismo. Y nos está indicando que solo desde Dios podemos entender realmente a su misión. 

 

 

 COMENTARIOS:

 

¿Te ha gustado este artículo?

compártelo