En el evangelio de hoy Jesús, nos ayuda a compreender el verdadero significado de confiar plenamente en su palavra. Nos encontramos con un diálogo entre Jesús y Pedro, sencillo y profundo a la vez, diálogo que podríamos hacer nuestro en medio de las aguas tempestuosas de este mundo mientras nos esforzamos en nadar contra corriente. Pedro sabía que en la noche y con las aguas tranquilas se pesca mejor, eso había estado haciendo toda la noche ¡y no habían cogido ni un pececito! Pero llega Jesús que sin ser pescador le dice sencillamente, que eche las redes para pescar... Éste es el verdadero milagro: creer cuando todo parece ilógico. La abundante pesca y las redes llenas de peces son sólo la consecuencia de la fe. Todos los relatos de milagros en el evangelio comienzan con la fe o la suscitan, es la condición para ver la acción de Jesús. Ser discípulos de Jesús exige confiar en su palabra.
Rosario Ramos: Moverse trae abundancia. Cuando el encuentro profundo y auténtico con Jesús despierta una nueva conciencia, cambia nuestra dirección vital y genera abundancia en vez de sensación de carencia.