Skip to main content
Ivanildo Quaresma 10 May 2019 2802

ESCUCHAR SU VOZ Y SEGUIR SUS PASOS


En el Evangelio de este domingo, conocido como el discurso del buen pastor, Jesús se atreve a explicarles qué significa ser de los suyos. Sólo subraya dos rasgos, los más esenciales e imprescindibles: "Mis ovejas escuchan mi voz... y me siguen". Después de veinte siglos, los cristianos necesitamos recordar de nuevo que lo esencial para ser seguidores de Jesús es escuchar su voz y seguir sus pasos. Lo primero es despertar la capacidad de escuchar a Jesús. Desarrollar mucho más en nuestras parroquias esa sensibilidad, que está viva en muchos cristianos sencillos que saben captar la Palabra que viene de Jesús en toda su frescura y sintonizar con su Buena Noticia de Dios. Si no queremos que nuestra fe se vaya diluyendo progresivamente en formas decadentes de religiosidad superficial, en medio de una sociedad que invade nuestras conciencias con mensajes, imágenes, comunicados y reclamos de todo género, hemos de aprender a poner en el centro de nuestras comunidades la Palabra viva, concreta e inconfundible de Jesús, nuestro único Señor. Pero no basta escuchar su voz. Es necesario seguir a Jesús. La aventura consiste en creer lo que el creyó, dar importancia a lo que él dio, defender la causa del ser humano como él la defendió, acercarnos a los indefensos y desvalidos como él se acercó, ser libres para hacer el bien como él, confiar en el Padre como él confió y enfrentarnos a la vida y a la muerte con la esperanza con que él se enfrentó.

COMENTARIOS

 

¿Te ha gustado este artículo?

compártelo