En el Evangelio de éste domingo, se recoge un relato del encuentro de Jesús resucitado con sus discípulos a orillas del lago Galilea. Cuando se redacta, los cristianos están viviendo momentos difíciles de prueba y persecución: algunos reniegan de su fe. El narrador quiere reavivar la fe de sus lectores. Se acerca la noche y los discípulos salen a pescar. El grupo se ha roto al ser crucificado su Maestro. Están de nuevo con las barcas y las redes que habían dejado para seguir a Jesús. Todo ha terminado. De nuevo están solos. La pesca resulta un fracaso completo. El narrador lo subraya con fuerza: "Salieron, se embarcaron y aquella noche no cogieron nada". Vuelven con las redes vacías. Es el discípulo más querido por Jesús el primero que lo reconoce:"¡Es el Señor!". No están solos. Todo puede empezar de nuevo. Seguir a Jesús es un regalo!
Vicente Martínez: Reconocer a Jesús. Pedro, que tenía una fe profunda en Jesús, se arroja al agua sin dudarlo. Una manera de seguirle muy propia de este apóstol profundamente testarudo.
José Luis Sicre: Perseguido, exaltado, misterioso. Tres aspectos de Jesús. Las lecturas de este domingo nos ofrecen tres rasgos muy distintos de Jesús y nos invitan a reflexionar y rezar para vivir de acuerdo con la experiencia de Jesús resucitado.
José Antonio Pagola: Al amanecer. En el epílogo del evangelio de Juan se recoge un relato del encuentro de Jesús resucitado con sus discípulos a orillas del lago Galilea.
Carmen Soto: Comunión en la diversidad. Las comunidades cristianas fueron profundizando progresivamente en la persona de Jesús de Nazaret a la luz de las tradiciones heredadas y de su fe en él.