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Dieudonné OMBENI BAGALANE sx 30 Diciembre 2024 935

UN DIACONO MISIONERO JAVERIANO CONGOLEÑO, MISIONERO EN MARRUECOS


Soy Dieudonné OMBENI BAGALANE, misionero javeriano originario de la República Democrática de Congo y recién ordenado diácono en México, el 21 de junio de este año.

“AQUÍ ESTOY

En febrero pasado recibí la notificación sobre mi destinación a Marruecos para la misión. Para mí fue una gran sorpresa dado que soñaba poder trabajar en alguna misión donde tendría la oportunidad de estar en parroquia y, si fuera posible, celebrar los sacramentos. A pesar de todo, mi respuesta fue muy sencilla: “Aquí estoy”.

No sabría explicar de dónde me vino esa respuesta inmediata y positiva hasta dejar a un lado mis sueños y aspiraciones. Recuerdo que cuando me hablaron,  enseguida contesté: “Muchas gracias por la confianza”. Nunca me había imaginado trabajar en un país musulmán. Pero dentro de mí dije solamente: “Dios sabe por qué”. Y “no nos llama porque somos capaces, sino que Él mismo nos capacita día tras día”.

VER A DIOS, BUSCAR A DIOS Y AMAR A DIOS EN TODAS LAS COSAS

La República Democrática del Congo donde nací, crecí e hice la primera parte de mi formación de base, es un país mayoritariamente católico y de igual manera México, donde viví la última parte de mi formación y donde estuve haciendo apostolado en una parroquia. Ante todo eso, meditaba dentro de mí las palabras con las cuales nuestro fundador concluye la carta testamento: la característica que debe ser el distintivo de los miembros presentes y futuros de nuestro Instituto, sea siempre el resultado de estos factores: espíritu de fe viva que nos haga ver a Dios, buscar a Dios y amar a Dios en todas las cosas, avivando en nosotros el anhelo de propagar por todas partes su Reino; espíritu de obediencia pronta, generosa, constante en todo y a toda costa…; espíritu de amor intenso hacia nuestra familia religiosa, a la que hemos de considerar como madre, y de caridad a toda prueba hacia los miembros que la componen”(CT 10). No podría resistir ante estas palabras de deseo de nuestro fundador. Y por eso, concluyendo mis estudios teológicos en México y después de la ordenación diaconal, tuve que despedirme de México el 2 de julio de 2024 para mi nuevo destino, Marruecos, donde llegué el 30 de julio de 2024 después de haber esperado el visado durante casi un mes en Kinshasa.

EL REGALO DE LA ACOGIDA

En todo este proceso tuve siempre el apoyo incondicional de los hermanos que nunca dejaron de preocuparse por mí hasta mi llegada a Marruecos. Al llegar a Casablanca fui recibido con gran alegría por Rolando, Robertus y el joven Alejandro que regresaban de una experiencia de misión en el sur de Marruecos. A pesar del cansancio, seguimos el viaje los cuatro durante toda la noche hasta Fnideq donde se encuentra nuestra comunidad y donde François nos esperaba privándose del sueño.

¡Qué maravilla Marruecos! Durante este poco tiempo que llevo aquí son muchas las cosas que me han impactado. No puedo presentar todas, pero quiero subrayar dos:

  1. La fe: el lenguaje de la gente siempre se refiere a Dios. La oración es muy importante en sus vidas.
  2. La sencillez: lo he notado sobre todo cuando paseamos por la calle y, al ver a la gente, nos saluda y se acerca a nosotros, siempre sonriente.

Sin embargo, no podemos dejar a un lado la situación de desempleo que vive mucha gente hoy y que es la causa de que muchos jóvenes y adolescentes deseen salir del país a Europa pensando en un futuro mejor.

Poco más puedo decir, sino encomendar esta misión a Dios para que vaya abriendo puertas y que suscite más amor en el mundo.

¡Que sea por todos conocido y amado, nuestro Señor Jesucristo!

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