NO SE LO IMPIDAIS
Jesús sigue con sus discípulos la enseñanza sobre el seguimiento en continuidad al texto del Evangelio del domingo pasado, que nos decía que el discípulo ha de distinguirse sirviendo humildemente. El Evangelio de este domingo nos presenta en la primera parte un dialogo entre el apóstol Juan y Jesús. La figura de Juan representa a todos los apóstoles. Sin embargo, ellos piensan que son los privilegiados, forman el círculo cerrado porque caminan con Jesús y por consiguiente, aquel que no esté en el dicho circulo no es un discípulo aunque actué bien. En efecto, los apóstoles habían visto a una persona que expulsaba demonios en nombre de Jesús, pero se lo impidieron puesto que no camina con ellos en el mismo grupito. Eso suele suceder en nuestra vida ordinaria, en las parroquias, en los movimientos o grupos, en los trabajos, en las comunidades hasta en las familias y escuelas. El grupismo exclusivista estorba la fluidez del Evangelio.
Jesús les dice a los apóstoles y a nosotros también: “NO SE LO IMPIDAIS”, no impidáis la acción del Espíritu Santo en los demás que hacen el bien. La gran tentación es la cerrazón, y como lo dice el Papa Francisco, “los discípulos querían impedir una obra de bien solo porque quien la realizaba no pertenecía a su grupo. Piensan que tienen la exclusiva sobre Jesús y que son los únicos autorizados a trabajar por el Reino de Dios…Hermanas y hermanos, cada cerrazón, de hecho, hace tener a distancia a quien no piensa como nosotros, y esto es la raíz de muchos males de la historia: del absolutismo que a menudo ha generado dictaduras y de muchas violencias hacia quien es diferente”. Dios se manifiesta también fuera del ámbito cristiano, fuera de nuestros grupos, y así los demás pueden hacer el bien hasta más que nosotros puesto que tienen también la bendición de Dios. Por ejemplo, Dios hace bien en nuestros hermanos protestantes, musulmanes, judíos, budistas, hindúes, etc. “Es normal el celo, dar identidad a lo que hacemos y dar valor al carisma recibido. Pero cuando se cruza el exclusivismo o la competencia, entonces aparece la cerrazón en ‘lo nuestro’, o el miedo a que nos quiten parroquianos o miembros ‘nuestros’. Eso es autor referencialidad” (UCAM).
Pidamos la gracia de integrar y valorar los distintos carismas que Dios ha puesto en cada persona, cada religión, etc., que Dios nos ayude a no ser escándalo de ningún tipo discípulos del amor inclusivo de Dios.
Hoy también celebramos la jornada internacional de oración y solidaridad con las personas en situaciones de migración. Que nuestras oraciones en su favor se conviertan en acciones concretas de caridad y valoración. Todos somos migrantes en esta tierra, ojalá que nadie se sienta excluido por vivir fuera de su tierra natal o por querer buscar una vida mejor.
COMENTARIOS
- Dominicos
- Miguel Ángel Munárriz: El escándalo según Jesús. El mundo dejará de creer en Jesús si nuestro testimonio no es válido.
- José Luis Sicre: De amigos y enemigos. Este pasaje fue una enseñanza para los primeros cristianos, para comportarse con moderación y tolerar otras formas de seguir a Jesús.
- José Antonio Pagola: Son de los nuestros. El evangelista Marcos describe un episodio en el que Jesús corrige de manera contundente una actitud equivocada de los Doce.
- Rosario Ramos: No escandalicemos. El evangelio de este domingo nos desafía a mirar dos escenarios que podrían darse en el camino del seguimiento a Jesús; quizá dos desafíos que nos despegan del verdadero sentido de nuestra existencia creyente: el riesgo del fundamentalismo y de vivir de una manera incoherente y egocéntrica.
- Fidel Aizpurúa: El que no está contra nosotros, está a favor nuestro. La fe evangélica tiene como fin liberar a la persona, ensanchar el horizonte de la vida, crear respiro. Quien hace eso es el grupo de Jesús.
