Este domingo celebramos el Bautismo del Señor, un momento importante en el inicio de su ministerio público. Jesús, el Hijo de Dios, sin pecado, se acerca humildemente a las aguas del Jordán para ser bautizado por Juan. Este gesto no solo manifiesta su solidaridad con la humanidad pecadora, sino que también revela la profundidad de su misión: cargar con nuestros pecados y abrirnos el camino hacia una nueva vida.
El evangelio de este domingo nos muestra una manifestación de la revelación trinitaria: mientras Jesús es bautizado, el Espíritu Santo desciende sobre Él en forma de paloma, y la voz del Padre proclama: "Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco." Este es una reafirmación de quién es Jesús y de su misión redentora, pero también nos invita a reflexionar sobre nuestro propio bautismo.
En el bautismo, nosotros también hemos sido hechos hijos e hijas de Dios. Se nos ha dado el don del Espíritu Santo y se nos ha llamado a una vida de comunión con Dios y con los demás. Esta fiesta del Bautismo del Señor nos invita también a renovar nuestro compromiso bautismal: vivir como discípulos de Cristo, llevar la luz del Evangelio a los demás y responder a la llamada de Dios con fe y amor.
José Luis Sicre: Bautismo de Jesús.Ese Espíritu que viene sobre Jesús es el mismo con el que él nos bautizará, según las palabras de Juan Bautista.
Fidel Aizpurúa: Tú eres mi hijo amado, en ti me complazco. Creemos en el Dios de Jesús, el que Jesús nos ha desvelado. Aunque nos parezca inapropiado decirlo, el de Jesús es un DIOS PARCIAL, que se pone del lado del pobre para sostenerlo y, desde ahí, conmina al poderoso para que se apee de su superioridad que causa tanto dolor a los humildes.
José Antonio Pagola: No ahogar el amor solidario.El amor es la energía que da verdadera vida a la sociedad. En toda civilización hay fuerzas que generan vida, verdad y justicia, y fuerzas que provocan muerte, mentira e indignidad.
Pepa Torres: El bautismo de Jesús. Humanizar y buenear la vida.Creer en Dios no es asumir la realidad resignadamente, sino ponerse en camino atravesando incertidumbres, sostenidos en una esperanza capaz de engendrar futuros inéditos y comprometida con la liberación del sufrimiento y la injusticia.