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Robertus Kardi 01 Marzo 2025 1402

“ De lo que rebosa el corazón habla la boca ”


En el Evangelio de este domingo, Jesús nos habla con imágenes muy claras: un ciego no puede guiar a otro ciego, un árbol bueno da frutos buenos, y la boca expresa lo que hay en el corazón. Nos invita a reflexionar sobre nuestra vida y nuestra relación con los demás. Antes de señalar los errores ajenos, debemos mirar nuestro propio corazón y reconocer nuestras propias debilidades. Muchas veces, es más fácil criticar que cambiar, pero Jesús nos llama a la conversión, a limpiar primero nuestro interior para poder ayudar verdaderamente a los demás.

También nos recuerda que nuestras palabras y acciones son reflejo de lo que llevamos dentro. Si nuestro corazón está lleno de amor, paciencia y fe, eso será lo que transmitamos. Pero si hay rencor, orgullo o envidia, eso también se manifestará en nuestra vida. Por eso, es importante alimentar nuestra vida con la Palabra de Dios, con la oración y con el amor al prójimo, para que nuestro corazón se llene de lo bueno y demos frutos de bondad.

Pidamos hoy al Señor que nos ayude a ser “árboles buenos”, con raíces firmes en su amor. Que nos conceda la humildad para corregirnos a nosotros mismos antes de juzgar a los demás y la gracia de ser testigos auténticos de su Evangelio. Que nuestras palabras y acciones sean un reflejo de su luz, para que podamos ser guías confiables en medio de un mundo que necesita testigos de verdad y de amor.

 

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