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Robertus Kardi 08 Marzo 2025 910

“ No tentarás al Señor, tu Dios ”


En este domingo, la Palabra de Dios nos lleva al desierto, donde Jesús pasa cuarenta días orando y ayunando antes de comenzar su misión. En ese tiempo, el diablo lo tienta tres veces, pero Jesús vence con la fuerza de la Palabra de Dios.

Las tentaciones que sufrió Jesús no son cosa del pasado; también nosotros las enfrentamos cada día. Veamos cuáles son y cómo nos enseña Jesús a vencerlas. La tentación del pan: El diablo le dice: "Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan." Jesús tenía hambre, pero no convierte la piedra en pan porque sabe que el hombre no vive solo de pan, sino de la Palabra de Dios. Esta es la tentación de pensar solo en lo material, en nuestras necesidades físicas, olvidando que nuestra alma también necesita alimento. La tentación del poder y la gloria: El diablo le muestra todos los reinos del mundo y le dice: "Te daré todo este poder si me adoras." Jesús responde con firmeza: "Al Señor tu Dios adorarás y a Él solo servirás." A veces nos dejamos llevar por el deseo de tener éxito, de ser importantes, de que nos reconozcan. Pero Jesús nos recuerda que el único que merece nuestra adoración es Dios. La tentación de probar a Dios: El diablo lo lleva al templo y le dice: "Tírate abajo, que Dios enviará a sus ángeles para que te sostengan." Jesús responde: "No tentarás al Señor tu Dios." Esta es la tentación de querer que Dios actúe a nuestra manera, de exigirle pruebas, en lugar de confiar en Él con fe.

Jesús vence con la fuerza de la Palabra de Dios. No discute con el diablo, no cae en su juego; simplemente responde con la Escritura. Esto nos enseña que para resistir la tentación necesitamos conocer y amar la Palabra de Dios. La Cuaresma es un tiempo para fortalecer nuestra relación con Dios, orar más, leer su Palabra, ayunar no solo de comida, sino también de todo lo que nos aleja de Él, y hacer el bien a los demás.

Que esta Cuaresma nos ayude a vencer nuestras tentaciones con la fuerza del Espíritu Santo, como Jesús en el desierto.

 

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