Skip to main content
Ivanildo Quaresma 30 Agosto 2018 2897

Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí.


En este domingo, el Evangelio, nos regala una reflexión muy importante para comprender mejor la discusión entre Jesús y algunos fariseos y escribas. se refiere a la “tradición de los antepasados”. Las tradiciones y ritos externos, sin quitar la importancia que tienen, no tendrán todo su fruto en nosotros si no logramos cambiar nuestro corazón. Esforcémonos particularmente por interiorizar el verdadero sentido de nuestras acciones apostólicas, preguntándonos en cada momento dónde está nuestro corazón. Transmitamos la coherencia de vida con la identidad de las obras externas que realizamos que deben estar enraizadas en fuertes convicciones interiores.

COMENTARIOS

 

¿Te ha gustado este artículo?

compártelo