"El que quiera ser grande que se ponga a servir". El Evangelio de este domingo, nos ayuda a reflexionar y a preguntarnos: ¿Qué eco pueden tener estas palabras de Jesús en la sociedad actual? Nadie quiere ser hoy ni grande, ni héroe, ni santo. Basta con "triunfar" logrando una buena calidad de vida, éxito profesional y un bienestar afectivo suficiente. El ideal no es crecer y ser persona. Lo importante es sentirse bien, cuidar la salud, gestionar bien elestrés y no complicarse la vida. ¿Y los demás? ¿Quién piensa en los demás? Lo que haga cada uno es cosa suya. No vamos a meternos en la vida de los otros. Lo importante es no hacer daño a nadie. Respetar siempre a todos. Hay que ser "hábil" y no asumir compromisos, responsabilidades o cargas que luego nos impedirán vivir a gusto. ¿Servir a los demás? Un "triunfador" no entiende exactamente qué quiere decir "servir". Más bien tiende a "servirse" de todos utilizándolos para sus intereses y juegos. Pero, ¿qué es triunfar en la vida? Según Jesús, si alguien quiere triunfar en la vida ha de saber amar, salir de su narcisismo, abrir los ojos y ser sensible al sufrimiento de los demás.
Vicente Martínez: Una opción de vida. En la mente humana existen opciones de vida ignoradas también durante siglos y ya es hora de que las descubramos y tratemos de beneficiarnos de su inmensa riqueza, como hicieron los monjes del templo tailandés de Sukotai.
José Luis Sicre: ¿Triunfar o servir? Al anuncio de la pasión sigue una muestra de incomprensión por parte de los apóstoles: Santiago y Juan, de los más cercanos a Jesús, ni siquiera han prestado atención a lo que dijo. Mientras Jesús habla de sufrimiento, ellos quieren garantizarse el triunfo.
José Antonio Pagola: Nada de eso entre nosotros. Mientras suben a Jerusalén, Jesús va anunciando a sus discípulos el destino doloroso que le espera en la capital. Los discípulos no le entienden.