¿Qué quieres que haga por ti? Maestro, que pueda ver
El centro de la mirada y del corazón de Dios son los que sufren. Por eso él los acoge y se vuelca en ellos de manera preferente. Su vida es, antes que nada, para los maltratados por la vida o por las injusticias: los condenados a vivir sin esperanza. Nos molestan los gritos de los que viven mal. Nos puede irritar encontrarlos continuamente en las páginas del evangelio. Pero no nos está permitido "mutilar" su mensaje. Están en nuestro camino. Los podemos encontrar en cualquier momento. Muy cerca de nosotros o más lejos. Piden ayuda y compasión. La única postura cristiana es la de Jesús ante el ciego: "¿Qué quieres que haga por ti?".
COMENTARIOS
Vicente Martínez: ¡Qué queremos de Jesús? Personalmente yo quiero de Jesús que plasme dicha interrelación en mí y me ayude a edificar en mi esa máxima evolución y construcción de mi esencia de hombre qué él ya tiene.
José Luis Sicre: El mendigo que no quería dinero. Bartimeo es un símbolo de la actitud que debemos tener cuando no acabamos de entender, o no somos capaces de practicar lo que Jesús enseña. Pedirle que seamos capaces de ver y de seguirle incluso en los momentos más difíciles.
José Antonio Pagola: Con ojos nuevos. Se nos ha olvidado que solo Jesús puede salvar a esta Iglesia. No percibimos su presencia cercana. Solo creemos en nosotros.