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Robertus Kardi 06 Diciembre 2019 4398

ALÉGRATE, LLENA DE GRACIA, EL SEÑOR ESTÁ CONTIGO


En este domingo celebramos la Solemnidad de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Contemplamos a María en el misterio de la Salvación, unida a Cristo, hija del Padre y en plenitud de gracia con el Espíritu Santo. El Evangelio de Lucas nos presenta a María  como madre de la esperanza que confía totalmente en la voluntad del Señor, “he aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra". Esta respuesta que María dio no fue algo espontáneo. María dirá que sí, más por confianza y fe, que por conocimiento. Ella apenas podía entender lo que le había sido explicado, y sin embargo, dice "Sí". Además, la fe de María será puesta a prueba cada día. Ella quedará encinta. No sabe bien cómo, pero lo cierto es que su corazón está inundado por una luz especial. Aunque su querido José dudase, ella vive inmersa en el misterio sin pedir pruebas, vive unida al misterio más radical que existe: Dios. Él sabrá encontrar las soluciones para todos los problemas, pero era necesaria la fe, era necesario el abandono total a su voluntad.

María se dejó guiar por su fe. Ésta la llevó a creer a pesar que pareciese imposible lo anunciado. El Misterio se encarnó en ella de la manera más radical que se podía imaginar. Sin certezas humanas, ella supo acoger confiadamente la palabra de Dios. María también supo esperar, ¿cómo vivió María aquellos meses, y las últimas semanas en la espera de su Hijo? Sólo por medio de la oración y de la unión con Dios podemos hacernos una pálida idea de lo que ella vivió en su interior. También María vivió con intensidad ese acontecimiento que transformó toda su existencia de manera radical. Ella dijo "Sí" y engendró físicamente al Hijo de Dios, al que ya había concebido desde la fe. Esta es experiencia que contrasta con nuestro mundo materialista, especialmente al acercarse las fiestas de Navidad. No olvidemos que un día ese Dios creció en el seno de María, y también puede crecer hoy en nuestros corazones, si por la fe creemos, y si en la espera sabemos dar sentido a toda nuestra vida mirando con valor al futuro.

 

COMENTARIOS 

  • Dominicos
  • Vicente Martínez: Yo no soy virgen. El celibato no era corriente y era desaprobado por los rabinos, pues pensaban que el hombre, si pasaba de los veinte sin tomar mujer, transgredía el mandato divino.
  • José Luis Sicre: Bendito sea Dios… Bendita eres túEs fácil que la gente termine confundiendo los términos. Muchos relacionan “inmaculada” con “virgen antes del parto, en el parto y después del parto”. Inmaculada significa “sin mancha del pecado original”.
  • José Antonio Pagola: La alegría posible. La primera palabra de parte de Dios a sus hijos, cuando el Salvador se acerca al mundo, es una invitación a la alegría. Es lo que escucha María: «Alégrate».
  • Rosario Ramos: Hágase en nuestra humanidad. Dios ha suscitado un nuevo modo de existencia y María se convierte en la primera persona de la cadena humana que es consciente del origen divino de su Ser. Ella nos invita a recuperar nuestra capacidad de encarnar la VIDA en nuestra historia personal y eclesial.

 

 

 

 

 

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