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Ivanildo Quaresma 01 Abril 2021 948

"TODO ESTÁ CUMPLIDO "


En Viernes Santo celebramos la Pasión de Cristo, con una liturgia austera; no de luto, sino de llanto esperanzado. Con celebración o sin ella, hoy podemos meditar la  Pasión del Señor,  orar el dolor de la humanidad; adorar la cruz propia o de los más cercanos, y la  comunión con  Jesús. estamos implicados en la Cruz de Cristo, que no es un mero dato de la historia, consignado en los evangelios, sino algo que nos concierne a todos y por ello tiene una profunda actualidad. Su cruz es nuestra cruz, su crucifixión es nuestra crucifixión. ¿Y la cruz de los demás?. Hoy podemos ver por televisión todas las miserias del mundo, pero sin compadecernos. El torrente de informaciones sobre la miseria nos ha endurecido y cerrado internamente, sin meternos en la piel del otro. Sólo se busca la propia felicidad. Pero ésta es inalcanzable cuando uno se obliga a pasar de largo frente al dolor. ¿Qué alcance tiene saber que Jesús murió por mi, a causa mía, para mi salvación? ¿Cómo me sitúo ante la Pasión de Jesús, en los crucificados de hoy? Nuestra experiencia de Dios ya no la podemos separar de la cruz de Jesús. Ante el horror de la muerte del Hijo de Dios y su escandaloso absurdo, ¿qué podemos decir? Y es que el Viernes Santo parece marcar el fin de las palabras. Pero mirar al crucificado es contemplar a un Dios pasible que asume el dolor y el sufrimiento humano, y destruye así el viejo prejuicio de un Dios apático e impasible. En la tarde de este Viernes Santo, y ante la paradoja de un Dios crucificado, ante ese Jesús vulnerable, quizá la única actitud digna es el silencio y contemplar que es la forma más clara de decir que Dios ama a las víctimas de este mundo. La Cruz ocupa el centro de la escena en este día. Y no solo porque toca representar en esta fecha el final trágico de Cristo, sino, sobre todo, porque la Cruz tiene la virtud de sintetizar su vida entera y abrirnos al misterio de la fe. Curiosamente, sucede lo mismo con la última Cena. Esta también posee el don de expresar el todo desde la parte en relación con el Nazareno. En consecuencia, camino de Jesús, Cena y Calvario son misterios congruentes y convergentes. En este viernes santo no podemos ser ajenos a la situación que vive la humanidad a causa de la pandemia provocada por el coronavirus. Sin duda es una forma “especial” de acercarnos al misterio de la muerte del Señor y que nos puede dar algunas luces para actualizar su significado.

COMENTARIOS:

 

 

REFLEXIÓN SOBRE EL VIDEO:

Solemos ver la cruz como sinónimo de sufrimiento, pero hoy queremos proponer otra visión, te animamos a ver la cruz como la consecuencia de haber llevado una vida coherente con el proyecto de Dios. La cruz como el final de una vida vivida a favor de los últimos, tal y como hizo Jesús. Os dejamos como ejemplo la vida de algunas personas que se han jugado la vida por ser consecuentes con el proyecto de Dios en favor de los demás. Lo que nos salva es el amor de Dios, lo que nos anima a vivir de forma coherente y entregada a dios en los demás. Una cruz liberadora y salvadora.

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