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Robertus Kardi 11 Septiembre 2021 787

EL QUE PIERDA SU VIDA POR MÍ Y POR EL EVANGELIO LA SALVARÁ


En el evangelio de este domingo, Jesús hace dos preguntas a sus discípulos. La primera es “quién dice la gente que soy yo”. Y la respuesta sale fácil. Juan el Bautista, Elías, algún profeta. Porque es una pregunta generalizada. Pero la segunda pregunta complica. Es una pregunta de las hondas, “Y vosotros, ¿quién decís que soy?” Ya no se trata de repetir lo que escucharon de otros. Jesús va al fondo del corazón y exige una respuesta sincera.

A nosotros hoy nos puede pasar un poco lo mismo. Podemos hablar de Jesús desde lo que lo otros dicen, escriben, meditan. Podemos hablar de Jesús por boca de otro. Podemos relacionarnos con Jesús por la experiencia que hizo otra persona. Pero de ninguna manera nos pueden reemplazar el encuentro personal con Jesús. …No puede haber verdadero cristianismo sin el conocimiento íntimo, personal y vinculante con la persona de Jesús de Nazaret, que… entregó por amor su vida en la Cruz. 

Quizás convenga responder hoy a esa pregunta y decirle a Jesús: “Tú eres el sentido de mi vida”; “Tú eres mi Salvador”; “Tú eres el que me sostuviste cuando nadie apostaba por mí”; “Tú eres el que pasó por alto mi pecado y me dio fuerzas”; “Tú eres el que me invitaste a pensar la vida de otra manera”; “Tú eres el que me regala tu Espíritu y me das fuerzas para luchar día a día por un mundo más justo, más fraterno y más solidario”; “Tú eres el Dios que se esconde en el rostro de los pobres…”

 

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